lunes, 29 de enero de 2007

Podcast 36. En el Aeropuerto (Escuchar / Listen)

En el Aeropuerto

En el Aeropuerto

Después de dos meses planeando el viaje a Londres llego el momento.

Llegamos al aeropuerto hora y media antes de la hora de salida, fuimos a ver los monitores para comprobar el vuelo, hora y puerta de embarque.
Nos dirigimos al área de facturación, todos los vuelos y destinos estaban anunciados en los monitores así que fue fácil encontrar nuestra zona.
Los alumnos estaban nerviosos, el peso de equipaje permitido era sólo de 15 kilos por persona y no estaban seguros del peso real de sus maletas.
Yo estaba preocupada por la niebla, dos vuelos habían sido cancelados y un avión procedente de Frankfurt había sido enviado a aterrizar a otro aeropuerto.
El señor del mostrador me dijo que sólo un milagro podría hacer que nuestro vuelo despegara, sin embargo no tuve valor para decírselo y decidí esperar el milagro.
Aun tenía una hora para mirar al cielo, comer y esperar.
Y el milagro se produjo. Veinte minutos antes de la hora prevista la azafata nos pidió que la siguiéramos a la puerta de embarque.
A veces el diablo se pone de tu parte.

At the Airport

After two months planning the trip to London the time came. We arrived to the airport one hour and a half before departure, so we went to see the television monitors to check the flight, boarding time and gate number.
We headed to the check-in area, all flight numbers and destinations were displayed on the monitors so it was easy to find our zone.
The students were nervous, the baggage allowance was only 15 kilos per person and they were not sure about the real weight of their luggage.
I was worried because of the fog, two flights had been cancelled and one flight from Frankfurt had been sent to other airport to land.
The man at the desk told me that only a miracle could make our flight to take off, however, I had no guts to tell them, I decided to wait for the miracle.
I still had an hour to look at the sky, have lunch and wait. And the miracle took place. Twenty minutes before the scheduled time the air hostess asked us to follow her to the boarding gate.
Sometimes you find that you have the luck of the devil


Después de dos meses planeando el viaje a Londres llego el momento.

Llegamos al aeropuerto hora y media antes de la hora de salida, fuimos a ver los monitores para comprobar el vuelo, hora y puerta de embarque.
Nos dirigimos al área de facturación , todos los vuelos y destinos estaban anunciados en los monitores así que fue fácil encontrar nuestra zona.
Los alumnos estaban nerviosos, el peso del equipaje permitido era sólo de 15 kilos por persona y no estaban seguros del peso real de sus maletas.
Yo estaba preocupada por la niebla, dos vuelos habían sido cancelados y un avión procedente de Frankfurt había sido enviado a aterrizar a otro aeropuerto.
El señor del mostrador me dijo que sólo un milagro podría hacer que nuestro vuelo despegara, sin embargo no tuve valor para decírselo y decidí esperar el milagro.
Aun tenía una hora para mirar al cielo, comer y esperar.
Y el milagro se produjo. Veinte minutos antes de la hora prevista la azafata nos pidió que la siguiéramos a la puerta de embarque.
A veces la suerte se pone de tu lado.






At the Airport

After two months planning the trip to London the time came. We arrived to the airport one hour and a half before departure, so we went to see the television monitors to check the flight, boarding time and gate number.
We headed to the check-in area, all flight numbers and destinations were displayed on the monitors so it was easy to find our zone.
The students were nervous, the baggage allowance was only 15 kilos per person and they were not sure about the real weight of their luggage.
I was worried because of the fog, two flights had been cancelled and one flight from Frankfurt had been sent to other airport to land.
The man at the desk told me that only a miracle could make our flight to take off, however, I had no guts to tell them, I decided to wait for the miracle.
I still had an hour to look at the sky, have lunch and wait. And the miracle took place. Twenty minutes before the scheduled time the air hostess asked us to follow her to the boarding gate.
Sometimes you find that you have the luck of the devil

 
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